La batalla 2016 comienza: Hillary versus…

Estados Unidos, como ya he dicho en otras ocasiones, es el “reino” de la política. Desde que Obama ganase sus segundas elecciones y pudiésemos observar que no ha sido una excepcionalidad histórica y el Partido Republicano ha perdido su segunda elección presidencial de la era post-Bush, las quinielas han comenzado. Del lado demócrata, hay una clara favorita (como hubo para 2008, por cierto), mientras que del lado republicano, como se ha podido observar en estos días en la gran feria de ultramontanismo y conservadurismos varios que es la CPAC, es actualmente un galimatías que, no obstante, permite observar ciertas tendencias, a la espera del grandísimo test que supondrán las mid-terms de 2014.

imagesEn el lado demócrata, nada nuevo bajo el sol: como ya ocurriese tras las presidenciales de 2004 en las que el ticket Kerry-Edwards fracasó en su intento de alcanzar la Casa Blanca, hay una clara favorita, que no es otra que Hillary Rodham Clinton. Poco hay que decir que no sepamos ya sobre ella: Primera Dama entre 1993-2001 con un destacado rol político como esposa de ese viejo rockero llamado Bill Clinton, senadora por el Estado de Nueva York (dos victorias arrolladoras a sus espaldas, algo relativamente fácil desde hace unos años en ese estado), candidata derrotada por el actual Presidente en las primarias demócratas de 2008 y ya retirada Secretaria de Estado (la versión estadounidense de nuestros ministros de Asuntos Exteriores). Tiene tras de sí toda la popularidad (y apoyo) de su marido y de destacadísimos líderes del partido, un conocimiento profundo de las estructuras territoriales del Partido Demócrata, un clarísimo apoyo de las bases demócratas y una aceptación nacional bastante notable…. como ocurría en 2008. Quizá esta vez no ocurra lo mismo y, de lanzarse a la nominación, la consiga, pero hay diferentes cuestiones a tener en cuenta, entre ellas su edad: Hillary tendrá 69 años el día de las Presidenciales de 2016 (justo como Reagan al ganar en 1980), y eso puede jugar en su contra: los últimos tres presidentes fueron elegidos para el cargo con 47, 54 y 47 años, respectivamente. De John McCain, candidato republicano en 2008 con 72 años el día de las elecciones, se dijo mucho sobre su edad. Además, veteranos líderes demócratas (especialmente Senadores y Gobernadores) podrían tratar de conseguir la nominación: desde el actual Vicepresidente Biden (que tendrá 74 años para 2016) hasta la flamante recién elegida Senadora Senior por Massatchussetts, Elizabeth Warren (poco probable pero muy popular), pasando por los Gobernadores Malloy (Connecticut), O’Malley (Maryland), Cuomo (Nueva York, el más citado en encuestas tras Rodham Clinton y Biden), Patrick (afroamericano de Massatchussetts) o los Senadores Warner (Virginia), Klobuchar (Senadora por Minnesotta) y Gillibrand (Senadora de Nueva York). No habría que destacar viejos conocidos, como Bill Richardson, John Edwards o Dennis Kuchinich. Veremos cómo se va desarrollando la historia, especialmente si Hillary decide confirmar lo que tantos ya le piden públicamente.

130316_cpac_compyLa cuestión en el Partido Republicano es bien diferente. A la difícil situación en la que se encuentran tras perder dos elecciones presidenciales seguidas y con la actual división en múltiples tendencias (desde los cada día más minoritarios moderados hasta los grupos en torno a los idearios libertarios del Tea Party) se une que los republicanos siguen siendo muy fuertes a nivel estatal. Ello significa que hay múltiples tendencias deseosas de encontrar su voz y su representante, y múltiples Gobernadores y Senadores muy bien posicionados. La saga Bush podría volver a tener otro candidato: Jeb Bush, antiguo Gobernador de Florida y muy bien relacionado con los latinos y otras minorías, tan necesarias para ganar hoy unas elecciones nacionales. El Tea Party tiene sus propias apuestas: tras fallar estrepitosamente en 2012 con Michelle Bachmann, un latino, Marco Rubio, Senador por Florida, joven, rabiosamente conservador cuando tiene que serlo (pero capaz de virar sus ideas, o directamente cambiarlas, sin llegar a lo Mitt Romney) y un WASP, Rand Paul, Senador por Kentucky, representante del ala más libertaria del Partido(aislacionismo, restricción en los presupuestos de defensa, etc…). La apuesta moderada parece ser la que encarna Chris Christie, gobernador de New Jersey, que ganó enteros con la ciudadanía estadounidense en general al reconocer a Obama su buena gestión ante el Huracán Katrina a pocos días de las presidenciales de 2012… lo que enfadó muy mucho a las bases republicanas. Otro Gobernador a tener en cuenta es Scott Walker, de Wisconsin, pero no parece tener números sólidos detrás (ganó las elecciones a Gobernador en 2010, con un 52% de los votos). No es descartable la vuelta a la política presidencial de viejos conocidos como Rick Santorum (del ala más religiosa y sureña), Rick Perry (Gobernador de Texas), John Huntsman Jr. (moderado y mormón… a la vez), Tim Pawlenty (antiguo Gobernador de Minnesota) o Newt Gringich (antiguo Speaker). La opción de Paul Ryan, candidato vicepresidencial de Romney, parece haberse agotado en parte, aunque queda mucho para asegurarlo. Las sorpresas del lado femenino del GOP podrían provenir de Sarah Palin, musa del Tea Party antes de la misma existencia de éste y la antigua Secretaria de Estado Condolezza Rice. El punto exótico tras el CPAC lo ha puesto Ben Carson, neocirujano del John Hopkins que nunca ha ostentado cargo electo alguno (lo que históricamente lo excluye: todos los presidentes republicanos desde Eisenhower han sido o Vicepresidentes o Gobernadores), muy conservador pero que (oh,la,la) se muestra a favor del control de armas semiautomáticas en ciudades, lo que lo convierte en una especie de demonio para el sector NRA del Partido Republicano.

Como ocurriese durante las primarias republicanas de 2012, en las que cada semana y media cambiaba el favorito mientras Romney avanzaba lenta pero inexorablemente hacia la nominación, no hay ahora mismo un candidato especialmente destacado (hoy le toca el turno a Rand Paul, por poco). Pero todo puede cambiar, especialmente a partir de 2014, y la ya sobrecargada lista de posibles podría aumentar. Como ocurriese en 2008, Hillarry Rodham Clinton es la muy-favorita para el Partido Demócrata, pero nada impide que pueda aparecer alguien más joven, muy brillante y con una especial conexión con una minoría importante (¿podría ser un latino de California o Texas?), aunque parece poco problable por la falta de representantes de minorías prominentes entre Gobernadores y Senadores demócratas.

Queda mucho tiempo. La favorita puede ser descabalgada por diferentes factores. El GOP puede empezar a ver la luz e ir ubicando un favorito (poco probable a estas alturas), o puede ir a peor (lo más probable). Pero creo que estos nombres que hemos señalado son los que debemos tener muy en cuenta, si bien es seguro que se añadirán más, especialmente en el lado republicano.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Uncategorized. Guarda el enlace permanente.

2 respuestas a La batalla 2016 comienza: Hillary versus…

  1. Pingback: WithTheVoices | Die Ewige Wiederkunft des Gleichen: El aislacionismo estadounidense de vuelta al debate

  2. Pingback: WithTheVoices | La estrategia win-win migratoria de los demócratas

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s